miércoles, 2 de octubre de 2013

LA LOCA IMAGINACIÓN



Mi madre solía decir que “era una broma seria”, Santa Teresita decía de ella que “era la loca de la casa”, los terapeutas cognitivistas lo llaman “creencias limitadoras ó pensamientos negativos”, y los analistas transaccionales lo asumen como “diálogos internos improductivos”.

Le demos el nombre que le demos, lo cierto que la mente, la imaginación desbordada, los pensamientos negativos ó los diálogos internos  aparecen cuando menos lo esperamos para descontrolarnos y sabotearnos hasta el más sublime momento.


Esta parte, aunque mía, parece adoptar “vida propia” de manera inesperada. La reconozco cuando aparece porque convoca a una fauna emocional fácilmente identificable: sapos en el estómago, lagartijas en el pecho, grillos en los oídos y culebritas en las piernas, y con esta fauna vienen presurosas sus aliadas la ansiedad y la angustia. 


Si les muestro miedo toman el control y me invaden totalmente, si peleo y me les enfrento las engrandezco. Entonces decido quedarme callada y quieta porque a la imaginación no creativa y no dirigida, a esa “loca de la casa”, hay que escucharla pero no seguirla. Seguirla es ir detrás de las Erinias Griegas o las Furias Romanas, y eso no quiero.

Miriam Castillo P.



sábado, 28 de septiembre de 2013

PASTEL DE LOS BUENOS DESEOS. Dedicado a Nayarí Mata

                                     PASTEL DE LOS BUENOS DESEOS
En hora buena a ti ha llegado una receta milenaria que pasó de una generación a otra en el más sagrado secreto. Hoy la providencia ha dispuesto regalarte tan preciada confidencia:

1Kg. de pensamientos positivos

½ Kg. de alegrías
12 sonrisas infantiles (rubias y morenas)
¼ Kg. de esperanzas
300 grs. de fe
Abundantes deseos multicolores finamente picados
Agregar un poco de ternura y mucho amor
Batir con entusiasmo
Meterla en el corazón hasta que esté a punto de realidad
Servirlo en pequeñas porciones y disfrutarlo con familiares y amigos
¡Buen provecho!

 

Con antelación preparar la siguiente maceración.
Una botella de vino moscatel (o RON) agregarle 14 grs. aproximadamente de frutos secos(orejones, dátiles, ciruelas, pasas, naranjas, frutillas)
NOTA: Esta maceración se prepara al inicio del año y se guarda en la nevera, y se le va agregando frutas, vino o ron para mantenerla aromática y consistente



Ingredientes

300 grs. de mantequilla
200 grs. azúcar morena
3 huevos
3 tazas colmadas de maceración
600 grs, harina leudante
1 cucharadita de jengibre fresco rallado
15 ciruelas picadas
1 copita de Ron o vinomoscatel
1 cucharada de melaza
1 cucharada de vainilla
2 cucharaditas de Polvo de hornear
1/2 cucharadita de clavos de especie
1/2 cucharadita de guayabita
1/2 cucharadita de canela
1/2 cucharadita de nuez moscada
1 cucharadita de cacao fuerte
100 grs. de naranjas deshidratadas
100 grs. de frutas confitadas
100 grs. de cerezas rojas
100 grs. de nueces pizadas grueas
100 grs. de almendras picadas gruesas


 Preparación
Sacar con antelación la maceración en la cantidad indicada para que esté a temperatura ambiente. Agregarle: jengibre, ciruelas picadas, ron ó vino, melaza, vainilla. Apartar
Cernir la harina con el polvo royal y agregar: clavo, guayabita, canela, nuez moscada, cacao, naranjas, frutas confitadas, cerezas, nueces y almendras.Apartar
Poner a cremar la mantequilla (5min), añadir el azúcar hasta unir, agregar uno a uno los huevos. Apartar
Unir de manera envolvente la mezcla de mantequilla, la harina y la maceración, cuidando de terminar con la harina.
Si lo desea puede agregarle a la mezcla final (que debe quedar bastante espesa y gruesa) dos cucharadas de vino o ron.
Colocar la mezcla en tortera grande o en envases pequeños según lo desee. Meter en el horno a  350 grados de 30 a 45 min.
NOTA: Si lo desea, antes de echar la mezcla coloque en el fondo de la tortera cerezas rojas y verdes picadas, algo de nueces y naranjas para lograr la decoración

!Buen provecho!


domingo, 22 de septiembre de 2013

La jubilación nos permite tener control sobre nuestro tiempo libre


Hasta ahora su tiempo ha estado ligado a su trabajo. La organización, a través de sus planes, programas y grupos de trabajo, ha satisfecho en gran parte sus necesidades de pertenencia, y le ha proporcionado una estructura del tiempo para la vida cotidiana. El trabajo nos da la seguridad de las rutinas sin que nos percatemos de ello...Con la jubilación esta rutina se altera bruscamente, y necesitamos otros objetivos y metas de ocupación que le den sentido al día a día.
A partir de la jubilación la persona se hace responsable de lo que ocurre en su vida, ya no es víctima del reloj ni del horario.
En la jubilación el tiempo sobra; sin embargo, el único modo de sentirse cómodo con el tiempo es organizarlo desde “dentro de nosotros mismos”, determinando primero qué queremos de la vida y ordenando luego nuestros días, horas  y semanas para lograr eso que queremos.

El tiempo libre bien organizado comprende tres elementos esenciales llamados las tres D:

  • D escanso
  • D iversión
  • Desarrollo

D escanso

El descanso satisface la necesidad de reposo, tan importante en esta etapa de la vida.

D iversión

La diversión básicamente libra al individuo del aburrimiento, fuente de estrés, y le permite satisfacer las necesidades de placer y satisfacción.
 
D esarrollo
Contrario a la creencia de que con el trabajo “se acaba la vida productiva de las personas” los estudios de Ciencias Sociales han demostrado que con la madurez el individuo es capaz de usar su experiencia y adquirir  nuevas habilidades. Hay muchas alternativas de desarrollo en esta etapa, pero antes es indispensable tomar conciencia de nuestras capacidades para determinar el campo de acción.
 
Antes de planificar las diferentes alternativas de uso del tiempo libre  debe reflexionar en estas preguntas:
¿Cuáles son sus intereses personales? ¿Qué le gusta hacer? ¿Cómo imagina su futuro y los ambientes dónde le gustaría estar?
¿Cuáles son sus condiciones físicas? ¿Cómo está su salud? ¿Cómo está cuidando su alimentación?
¿Con qué apoyo familiar y de amigos cuenta para organizar el tiempo en esta nueva etapa? ¿Qué dice su pareja, sus hijos, otras personas bajo su cargo?
¿Tiene algún lugar en particular al cuál le gustaría mudarse y hasta ahora estaba limitado a hacerlo? ¿Es una persona flexible que acepta los cambios?
Por Miriam Castillo P.

HABLEMOS DE ESTRÉS



¿Qué es?
El estrés es un cierto nivel de tensión en nuestro organismo; cuando este nivel de tensión se eleva o desciende en exceso nos sentimos mal.
 

¿Cuáles son las causas del estrés?
El estrés puede ser ocasionado por diferentes factores: exceso de actividad, preocupación por el futuro, la pérdida de algo ( un ser querido, un trabajo, alguna posesión), conflictos sociales, el aislamiento.
 

¿Cómo reconocemos el estrés?
Identificamos el estrés por las reacciones de nuestro organismo. Estas reacciones pueden ser:

  • Físicas: Dolores y tensión muscular
  • Fisiológicas: Alteraciones del funcionamiento de órganos esenciales, particularmente todo nuestro sistema endocrino.
  • Psicológicos: Insomnio, letargo, depresión, ansiedad, obnubilación, etc.
¿Hay alguna relación entre el estrés y las enfermedades?
Sí, está comprobado que el estrés puede desencadenar o precipitar ciertos tipos de enfermedades; particularmente, las enfermedades cutáneas, respiratorias, cardíacas, musculares, gastrointestinales, genitourinarias, endocrinas, tienen un alto componente psicológico, de ahí que se les denomina enfermedades psicosomáticas.

¿Cómo controlamos el estrés?
Siempre hay mecanismos para controlar el estrés, ya que el organismo no tolera por mucho tiempo esta situación. Estos mecanismos pueden ser positivos o negativos.

  • Mecanismos negativos: Drogas, alcohol, cigarrillo, agresión, promiscuidad sexual, dormir en exceso, etc.
  • Mecanismos positivos: Deporte, juegos, buena alimentación, buena respiración, relajación, meditación, actividad sexual sana, actividad creativa, labor social, autocuidado, etc. 
Los mecanismos negativos alivian el estrés en lo inmediato, pero tienen consecuencias negativas; por el contrario, los mecanismos positivos nos traen bienestar y la eliminación progresiva de nuestra reacción  deficiente a las causas del estrés.

¿En la jubilación hay riesgo de sufrir de estrés?
 

Si usted está preparado psicológicamente y asume esta  nueva etapa de su vida  de manera positiva, las causas del estrés, propias de este período, (ansiedad, preocupación, miedo, incertidumbre) serán menores y con ello el riesgo a sufrirlo.
 

En todo caso, las medidas preventivas “antiestrés” en esta etapa de transición son:
1.    Mantenga una actitud positiva ante el futuro
2.    Refuerce los cuidados de su salud, sin volverse por ello obsesivo: realice su chequeo médico de rutina, cuide su alimentación, disfrute del descanso y distracción que este período le brinda.
3.    Mantenga su mente positivamente ocupada con proyectos y planes, por sencillos y pequeños que esto sea.
4.    Reconozca que todavía es una persona útil y productiva
5.    Evite el aislamiento...Una buena compañía es el mejor remedio contra el estrés.


                                                                                               Por Miriam Castillo P.

miércoles, 28 de agosto de 2013

HOY AMANECÍ CON NOSTALGIAS DE TORIPITO Y TORIPANCHO


De pequeños, allá en la casa de corredores y patio grande de la Parroquia San Juan, y luego, en la "quinta" con jardines y "platabandas" de El Cementerio, con mis hermanos Jesús y Guillermo solíamos pasar horas infinitas de juegos llenos de inventiva. Eran juegos plenos de las más dignas "performance" que incluían  originales danzas y canciones todas absolutamente improvisadas en nuestra imaginación de 5, 6 y 7 años respectivamente. 

Uno de esos juegos maravillosos era el de los Toripitos. Este juego consistía en danzar en círculo llevando el ritmo, con nuestras manos tocándose apenas las puntas de los dedos, mientras repetíamos la letra que fuimos inventando día a día. En aquel momento no lo sabía, pero hoy en día puedo decir que aquella danza de los tres "zagaletones", Jesús, Guillermo y Miriam, tenían cadencias ancestrales tomadas de ritmos gitanos que nos venían por parte de nuestra madre, María Luisa Perdigón, combinados de manera creativa con movimientos propios de las tribus africanas y de nuestras tribus más caribes, ritmos negros e indígenas  que nos venían en los genes de nuestro padre Guillermo Castillo.

La letra de aquella danza no podía estar más plena de simple y hermosa ingenuidad.Y decía así:
"Este es baile del Toripito, para bailarlo bien suavecito. Este es el baile del Toripancho, para bailarlo compadre Pancho.
Toripí,  toripito.
Toripí, toripancho.
Toripí, toripancha"

Toripito era mi hermano Jesús, el menor. Toripancho era Guillermo, y la Toripancha, por supuesto,  era yo.

Este baile de Toripitos lo hacíamos generalmente para celebrar la llegada de un acontecimiento que nos alegraba mucho, como la proximidad de un viaje de vacaciones a Ocumare de la Costa, la proximidad de las fiestas decembrinas con la llegada de Niño Jesús, o simplemente cuando aburridos de otros juegos más "rudos" hacíamos una pausa de buenos y apacibles Toripitos.

Celebro hoy que la vida me dio la fortuna de compartir tantas y tantas horas de juego con mis dos hermanos varones. La fraternidad que se mete en el corazón se hace imborrable, pese al tiempo, pese a las inesperadas despedidas y pese a las distancias que con la edad y el tiempo nos autoimponemos.

Hoy amanecí recordando a mi Toripito y a mi Toripancho. Y con ellos celebro mi infancia

Miriam Castillo P.
28/08/13