sábado, 7 de agosto de 2010

LA ARDILLA SIN TIEMPO

En una gran plaza, de una gran ciudad, vivían algunas ardillas y una señora pereza.

Entre las ardillas había una que nunca tenía tiempo, por eso la llamaban “La Ardilla sin Tiempo”

La Ardilla sin Tiempo usaba su tiempo sólo para mirar el cielo a través del telescopio.

- ¡Vamos a corretear por los árboles y a jugar con los niños!- la invitaban las otras ardillas.
- ¡No tengo tiempo!- respondía La Ardilla sin Tiempo, y seguía mirando por el telescopio.

Y mientras las otras ardillas y la Señora Pereza tenían tiempo para todo, La Ardilla Sin Tiempo sólo tenía tiempo para una cosa: para mirar por el telescopio.

Después de muchas invitaciones todos se cansaron que La Ardilla sin Tiempo siempre dijera que no, y dejaron de invitarla.

¡La Ardilla sin tiempo se quedó sin amigos, sola con su telescopio!

Una mañana muy fresca y soleada, La Ardilla sin Tiempo se sintió aburrida y decidió darse un paseíto por la plaza para buscar compañía. Pero ¿Quién iba a querer jugar con una ardilla sin tiempo?

El jardinero de la plaza, a quien llamaban El Viejo Sabio, al verla tan sola se le acercó.
- Hola Ardilla sin Tiempo, ¡Cómo me alegro que hayas salido a tomar el sol!-
- ¡Ay Viejito Sabio!, allá arriba estoy tan triste y aburrida…Me he quedado muy sola- respondió quejumbrosa la ardilla.
- ¡Unjú!, Tu has estado mucho tiempo sólo mirando el cielo, y se te ha olvidado que hay otras cosas también importantes- exclamó comprensivo El Viejo Sabio- Mira ardillita, la vida es muy linda, y vale la pena tener tiempo para todo, para todos y para ti.

La ardilla se quedó pensativa mirando la gran plaza; luego, saltando juguetona por entre los árboles, exclamó:
-¡Tienes razón Viejito Sabio!...vale la pena tener tiempo para todos, para todo y para mí.

Y desde aquel día, La Ardilla sin Tiempo tuvo tiempo:
Para mirar al cielo con su telescopio
Para corretear con las otras ardillas
Para visitar a la Señora Pereza
Para contemplar los árboles
Para contemplar las campanas de la iglesia y sus palomas blanca-grises.
Para jugar con los niños.

M.C.P.

La Mariposa Libre

Una vez, una malvada bruja encerró en un globo de cristal a una mariposa de colores y a una hermosa rosa amarilla.

Mariposa de Colores y Rosa Amarilla pasaban el tiempo dentro del globo de cristal soñando y jugando, sin enterarse de lo que sucedía afuera.

Un día, Mariposa de Colores, aburrida de sólo jugar y soñar, decidió abrir muy bien sus ojitos y ver lo que sucedía afuera…y descubrió que la vida afuera era hermosa: las mariposas volaban libres y las rosas estaban en jardines llenos de sol.

Al ver esto, mariposa de Colores sintió mucha tristeza, pero luego sintió mucha rabia de estar ahí encerrada, y con gran decisión le dijo a Rosa Amarilla:
- ¡Vamos a salir de este globo, afuera la vida es hermosa!-
Pero Rosa Amarilla, llena de temor, le respondió:
- ¡Oh, no!, afuera debe haber muchos peligros- Y dicho esto, cerró sus ojos lista para soñar.

Sin embargo, Mariposa de Colores no se dio por vencida y se puso a pensar la forma de escapar de aquel globo de cristal.

Caminaba de un lado a otro, agitaba sus alas, movía sus antenas…pensaba y pensaba en cómo salir de ahí. Entre tanto, Rosa Amarilla, soñaba y soñaba.

Se hizo de noche, y Mariposa de Colores seguía sin encontrar la forma de salir de ahí, así de hermético era aquel globo de cristal.

Cuando estaba amaneciendo, Mariposa de Colores dijo con fuerza:
- ¡Si deseo salir, voy a salir!-
Y dicho esto, aleteó con tanta fuerza que ¡zas! Le abrió un agujerito al globo y se escapó.

Afuera el aire olía a flores y el sol ponía brillante los colores…Mariposa de Colores se sintió por primera vez verdaderamente feliz.
M.C.P.

LA ECOLOGIA EMOCIONAL

Llega a mis manos desde Barcelona, España, y gracias a esa complicidad de la amistad, un libro que deseaba leer hacia algún tiempo: "LA ECOLOGIA EMOCIONAL" de Jaume SOLER y Maria Mercé CONANGLA, creadores de este importante enfoque que consiste en el ARTE DE TRANSFORMAR POSITIVAMENTE LAS EMOCIONES. Para mí este es un tema impostergable para tod@s los que vivimos en esta misión de transformarnos y ayudar a otros a transformarse para alcanzar lo que humanamente nos dignifica: Ser seres humanos verdaderamente humanos como nos dice Edgar Morin.
El libro La Ecologia Emocional se desarrolla en tres partes: La Psicoecoafectividad, La Gestión Afectiva Desadaptativa y La Cuestión Humana. Cada una de estas partes nos ofrece un recorrido por capitulos de interés que espero ir compartiendo con ustedes a medida que desarrolle mi lecto-estudio-reflexión del mismo. Sólo como anticipo les menciono algunos puntos del Cap. 1 "El Despertar de la Psicoafectividad", que es una invitación a abrirnos a una nueva forma de vivir nuestra afectividad, a través de títulos tan sugerentes como: "La salud emocional", "el equipaje del otro no es el que yo creo", "la libertad de escoger"...y este que es un llamado a la sensibilidad:"Que no se oxide nuestro corazón". Estaré pendiente de seguir compartiendo con ustedes este importante libro.
Referencia:
TITULO; LA ECOLOGIA EMOCIONAL
AUTORES: Jaume SOLER y María Mercé CONANGLA
Editorial: RBA Linros. 3era. edi, febrero 2010. Barcelona/España

EL ARBOL DE MI CUENTO

Había una vez un arbusto que escuchó los consejos de la luna.

La luna le decía:
- ¡Crece, crece!, crecer es hermoso -

Y el árbol creció hasta convertirse en un inmenso árbol.
¡Qué orgulloso estaba de su largo y grueso tallo!
¡Qué feliz se sentía al escuchar el susurro de sus hojas y el trinar de los pájaros que hacían nido en su copa!

Todo lo tenía porque creció y se convirtió en un árbol adulto.

… ¿Todo lo tenía?
- ¿Porqué si lo tienes todo estás tan triste?- le preguntó un día la curiosa mariposa.
Y el árbol, con verde rubor y voz de madera, le respondió:
- Estoy enamorado de la tierra y ella está tan lejos de mis hojas-
-No, no está lejos de ti…..Busca la forma de decirle a la tierra ¡Te amo!- le contestó convencida la mariposa, alejándose en rápido vuelo.

Y el árbol pensó todo el día y toda la noche…pensó y pensó.

Al amanecer, el árbol sintió un extraño cosquilleo en sus raíces…sus raíces eran tan importantes, pero como estaban ocultas el árbol nunca las recordaba.
Esta vez, el árbol se quedó quietecito sintiendo, hasta descubrir que aquel mágico cosquilleo era la tierra que lo besaba.
Y fue feliz el árbol, y le envió a la tierra una, dos, muchas cartas de amor escritas en hojitas secas… ¡Así nació el otoño!
M.C.P.

martes, 3 de agosto de 2010

Danzar con otr@

Hace muchos años leí el libro "Alquimia Interior", cuya autora no recuerdo en este momento y quedo en deuda de hacerselos saber. En ese libro, maravilloso, recuerdo una expresión referida a la Danza de la Vida, la cual me ayudó a definir el concepto de la vida, asunto importante por cierto. Años más tarde, la vida me puso en el camino una amiga que emplea una expresión maravillosamente coincidente: "Yo danzo bien contigo", suele decir para referirse a estar coordinadas, acopladas, o cuando nos "importarnos", es decir, nos interesamos una por la otra.
Sin duda, de eso se trata, de danzar la vida, y danzarla haciendo coreografias vitales con otros (tu pareja, tus hijos, tus padres, tus hermanos, tus amigos, tus vecinos, tus compañeros de trabajo)... llevar el ritmo y acoplarnos desde el latido vibrante del vientre peremne de la madre tierra...Dancemos la vida, armonicemos con la madre tierra.